PAPELES PARA EL PROGRESO
DIRECTOR: JORGE BOTELLA
NÚMERO 49                                                                                           MARZO - ABRIL  2010
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AMOR Y LIBERTAD

 
Uno de los objetivos de la introspección consiste en conocerse en lo que no es evidente, en especial en aquello que se viene denominando desde siglos el misterio de la vida. Para cada persona  en singular el que la ciencia y la filosofía consigan desvelar con el paso de los años parte de ese misterio no les atañe, ya que lo ansiado es descubrir en su vida lo que aún pueda permanecer velado. Esa afán lo conseguirá la introspección sólo de una manera fraccionaria, pero cualquier luz significa mucho para quien busca conocer la trabazón de su existencia.
Entre los valores inmateriales sobre los que la ciencia apenas alcanza a proferir algunas tesis se encuentran los del amor y la libertad, abundantemente tratados por la filosofía, predicando en su favor o en su contra, afirmándolos o negándolos, comprometiendo sus contenidos con la verdad o equiparándolos a entelequias de razón o sugestiones subjetivas. En cualquier caso, sobre lo que enseñen las ciencias, cada conciencia se enriquece con su experiencia personal para interpretar y valorar esas realidades en el ámbito de la propia personalidad. Un ayuda para esa labor se puede alcanzar por la implicación mutua de amor y libertad en su consideración.
Los actos libres pueden definirse como los que el ser humano realiza de manera voluntaria, eligiendo obrar de esa forma, y sin que ese acto se encuentre determinado por una necesidad de su modo de ser. Como el entendimiento modera todos los actos que se siguen del conocimiento, se puede pensar que esa libertad afecta a la totalidad de los actos humanos, pudiéndose exceptuar apenas algunas realizaciones fisiológicas, pero la experiencia personal enseña cómo la voluntad íntegramente sólo se implica en determinadas decisiones de la vida, pudiéndose considerar éstas como los actos realmente libres, y los demás parcialmente libres o parcialmente determinados en función de la necesidad y el consentimiento que mueven a obrar.
El amor se puede definir como la voluntariedad personal de identificarse con otro ser para comunicarle el bien que por naturaleza todos los seres a sí mismo se procuran. Frente a la tendencia común de buscar como fin de la relación el propio beneficio, en el amor el bienestar se logra en la contemplación del bien logrado para y por el ser amado. En el amor se busca directamente el beneficio ajeno e indirectamente el propio, cuando lo natural es buscar directamente el bien propio e indirectamente el bien ajeno.
La relación entre la libertad y el amor se manifiesta en que en las obras por amor se actúa traspasando el sentido natural, y por ello han de contar con tanta voluntariedad como para remover la lógica determinación. Por eso todas las obras por amor corresponden a acciones de libertad. Cuando se quiere identificar amor y pasión se perturba radicalmente el concepto de amor, ya que la pasión es un movimiento que sigue de forma vehemente a la determinación de lo que se presenta a la mente como un bien de necesidad. Siendo esa misma determinación a satisfacerse la que implica el deseo del bien personal directamente.
La valoración del amor debe realizarse según la parte del propio ser que se compromete, independientemente de cuánto bien pueda repercutir sobre la parte amada. Ello es así porque la voluntariedad implicada en el obrar puede llegar a ser plena, aunque el efecto que logre sobre un tercero, según éste lo aprecia, quede limitado por la capacidad personal de aquél que obró. El amor, subjetivo en el que obra, no siempre logra su efecto, tal como se quiere, sobre la parte amada, pero, alcance o no el propósito su destino, la libertad implicada en las obras de amor no se encuentra repercutida: No es el amor lo que se transmite en la relación, sino el bien que se quiere donar o hacer partícipe a la otra parte, que no siempre ha se ser recibido con agrado, porque para al otro aquello pudiera no revestir la consideración de algo deseado.