PAPELES PARA EL PROGRESO
DIRECTOR: JORGE BOTELLA
NÚMERO 80                                                                                     MAYO - JUNIO  2015
página 10

EN EL CORAZÓN DE LA DIALÉCTICA

 
La carga negativa de toda realidad que, para Hegel, identifica la dialéctica puede aplicarse a la realidad de toda relación humana, independientemente de la cualidad de la relación que se establezca, pues la negatividad de la realidad de toda relación proviene de la contradicción con que afecta al ser que la establece. La relación humana no es anterior a la razón, pues aunque pueda sugerirla la mera coincidencia de presencia de dos personas, la relación entre las mismas, por más que naturalmente se sugiera, no es hasta que la voluntad de cada una de las partes la consiente, o al menos la más dominante la impone. El conflicto de esa realidad de la relación puede identificarse en la contradicción de la positiva integridad del ser en sí mismo y la negativa restricción que toda relación entraña para la plena libertad del individuo que la establece.
Toda relación implica un acuerdo entre las partes que aparentemente contiene dos conceptos respectivos que al mismo tiempo se muestran como complementarios y como contradictorios: El interés mutuo, un bien para cada una de las partes, y el compromiso mutuo, una obligación para cada parte. En el bien a buscar y en la obligación a aportar es donde se puede identificar la contradicción interna de la realidad de toda relación, que la identifica como una realidad inestable, ya que el bien y la obligación suponen dos movimientos que afectan a la conciencia del ser que los soporta de forma contradictoria. Por una parte, el bien representa un perfección del dominio de la libertad individual; por otra, la obligación supone una restricción de la libertad en lo que se obliga a un comportamiento.
La tesis y la antítesis puede reconocerse en la conveniencia de relacionarse para lograr un beneficio y en la inconveniencia de quedar obligado a una forma de actuar según lo acordado en la relación. La síntesis es el resultado de satisfacción interior logrado en la realización sucesiva del fin motivo de la relación. Siendo precisamente cada momento de esa realidad la que va a oponer en cada conciencia de quien se relaciona el valor del bien conseguido y la libertad empeñada.
Como la sociedad no es más que una suma infinita de relaciones entre seres inteligentes, la estabilidad social está condicionada por el reconocimiento moral que cada persona posee de sí mismo en cada momento de su existencia en cada ámbito de realidad que le afecta, porque sobre el bienestar aparente con que le gratifique el colectivo al que se encuentra integrado va a contrapesar la conciencia de dignidad de su libertad afectada.
La dialéctica como cosmovisión de la realidad no está afectada por los seres estáticos, cuyas esencias no entran en contradicción, sino por las dinámicas actitudes de los seres vivos cuyas formas de relación, dependan de su capacidad sensible, cognitiva o intelectiva, están permanentemente sometidas a la valoración de las respuestas de sus decisiones vinculantes, de tal modo que, pudiendo en cada momento reconsiderar sus formas de relación, renuevan cada día la dubitativa realidad que crean.
 

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